Trimestre 2: la guía del workout durante el embarazo

Además de ayudar a tu cuerpo en general, el ejercicio de bajo impacto es la opción más segura antes, durante y después del embarazo. Sabemos que trae muchísimos beneficios desde mejoras en tu calidad de sueño y humor, hasta disminuciones en las náuseas de la mañana, estreñimiento y hemorroides, entre otras cosas…

También sabemos que al estar embarazada surgen preguntas sobre qué tanto podemos hacer para mantenernos fit y cómo, por lo que buscamos armar una pequeña guía de recomendaciones de Alice Non Stop para que disfrutes al máximo tu entrenamiento durante esta etapa. 

¿Cómo mantenerte fit en el segundo trimestre?

La regla de oro: consulta a tu médico antes de arrancar cualquier tipo de ejercicio para salir de dudas y seguirte ejercitando sin preocupaciones. Lo más recomendable para esta etapa del embarazo es cualquier entrenamiento de bajo impacto que puedes combinar con caminatas, nadar, yoga y pilates, importante: los últimos dos en posturas modificadas para embarazada y ninguna práctica en la que se modifique la temperatura del salón.

Equilibrio entre fuerza y cardio 

En esta etapa del embarazo es súper importante el calentamiento (como siempre), asegúrate de dedicarle al menos 15 minutos antes de cualquier esfuerzo para darle a tu cuerpo tiempo de reaccionar, pues ya se encuentra en otro ritmo. Las posturas con manos y rodillas a piso como los estiramientos de espalda cat-camel, las rotaciones torácicas y los ejercicios de suelo pélvico (kegels) son una excelente manera de empezar. 

Fuerza

Los músculos a cargo de la postura son un foco importante a trabajar, ya que tu centro lo será todo. Intenta hacer algo de fuerza mínimo tres veces a la semana, siempre cuidando que no hagas esfuerzo de más. Si te notas a ti misma con falta de aire o reteniendo la respiración al hacer algún movimiento, es momento de detenerte para no elevar la presión sanguínea. 

Puedes utilizar pesitas para trabajar brazos, hombros, espalda y bíceps, aprovecha el segundo trimestre para trabajar y tonificar los brazos para verte y sentirte como nunca. 

Cardio

Al igual que la fuerza, se recomienda hacer cardio tres veces a la semana, intercalando los días y bajando un poco la intensidad en caso de que estés muy acostumbrada a este tipo de workout. Otro tip es ser extra cuidadosa y mindful en tus movimientos, no te aceleres para evitar estiramientos en falso o caídas e intenta hacerlo de manera individual para estar súper concentrada. 

Las caminatas son un gran aliado durante el embarazo, puedes empezar en piso plano e intercalar con pendientes en las que puedes poner un poco más de esfuerzo (nunca de más). Media hora de caminata bien hecha es todo lo que necesitas. 

Si prefieres hacerlo indoors, también puedes optar por caminadora, bici fija o elíptica con pequeños intervalos de intensidad en los que puedes acelerar un poco el paso en donde tu máximo esfuerzo tendrá que ser aproximadamente del 60% de tu capacidad, no más. 

Cierra con broche de oro

Una vez que hayas terminado, dale tiempo a tu cuerpo de enfriarse y aprovecha para hacer estiramientos. Al igual que el calentamiento, el enfriamiento cobra importancia para seguir dándole a tu cuerpo el cuidado y tiempo de reacción necesarios ante los cambios de ritmo en esta nueva etapa.
Te recomendamos hacer al menos 150 minutos que puedes dividir en workouts de 30, 20 o incluso 10 minutos a lo largo de tu semana dependiendo de lo que más te acomode. Puedes consultar el programa #ANSAnywhere en donde podrás tener acceso a más de 50 rutinas, contenido exclusivo y guías de entrenamiento diario para ponerte fit durante el embarazo, desde cualquier parte del mundo y a la hora que quieras.

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