No lo dejes ir: ¿Cómo mantener las ganas de ponerte fit?

Es un hecho: suena increíble hacer ejercicio, comer bien, tener tiempo para ir al súper, cocinar, tener la casa en orden, trabajar, tener cuadritos, estar de buenas siempre y llevar una vida saludable y positiva llena de cosas bonitas… Pero no siempre se puede.

Hay días en los que esa rutina ideal suena perfecto en tu cabeza cuando te vas a dormir, hasta que te levantas y te das cuenta que se perdió la magia, ya no hay tiempo, se te olvidó un pendiente y la agenda ya valió. Hay otros en los que sí te dan tiempo y ganas de hacer ejercicio y te acuerdas por qué empezaste a cuidarte y ya te sientes un poco mejor. 

Aun así, si te ha pasado que empiezas un borrón y rutina nueva y a los pocos días ya la tienes en el abandono: no te preocupes, no estás sola. Muchos de nosotros necesitamos motivarnos y no siempre es fácil, así que decidimos armarte unos tips para ayudarte a mantener las ganas de ponerte fit: 

Fija una meta… a tu medida

Hay personas que les funciona no escatimar en metas y tirarle a lo grande, otras prefieren ir fijando objetivos y ver resultados poco a poco, sin prisa. Cualquiera que sea tu estilo, es importante que lo mantengas realista para ti, que no olvides que el progreso es tuyo y no lo compares con lo que veas en redes o en casos que probablemente no tienen la misma rutina que tú.

Hazlo parte de tu agenda

Si eres de las personas que tienen que mega organizarse para sobrevivir, haz tu rutina parte de la semana y no caigas en excusas. Prográmate lo mejor posible: ya sea al inicio de cada mañana o los domingos por la noche, encuentra tu manera de agendar ese pendiente en tu semana, no importa que varíe en horarios, lo importante es que esté ahí. 

Apóyate en los tuyos

Si te sientes bajoneada, a veces es buena idea levantar la mano y hacer comunidad. Piensa en alguien que te caiga bien y no te desmotive con sus propias metas o intensidad, crea tu propio grupo para compartir progresos y logros y motivarse mutuamente. Si quedas con alguien para hacer ejercicio ya sea en persona o a distancia, lo más seguro es que intentes cumplir para no romper una buena racha de avances.  

Date un respiro 

Acuérdate que se vale descansar. Aunque muchos piensan que mientras más, mejor, no olvides que la recuperación es igual de importante que hacer ejercicio. Sentirte fatigada es una buena señal, literal es un reflejo de tu progreso, pero si se acumula de más, puede convertirse en algo negativo. 

Mete a la agenda tus días de descanso y disfrútalos sin culpa, lo importante es que reconozcas la actividad y el descanso y, si un día de plano no te dan ganas: no pasa nada, mientras tengas el compromiso de volver, te puedes dar un respiro de vez en cuando. 

Escríbelo

Encuentra el formato que más te guste para escribir cada que hagas ejercicio: desde un Post-it a una nota en tu celular, a mano, o donde mejor te acomode puede ayudarte a volver al inicio y acompañar tu progreso. Intenta escribir con gratitud en mente algo breve y positivo y verás cómo en esos días grises… ¡hasta puede que tengas muy a la mano la clave para ponerte las pilas otra vez!

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