El día a día de tu postura: ¿Estás al tanto?

La postura va más allá de sólo pararte derecha y verte bien, forma parte de tu día a día, de tu salud y de tu desarrollo a largo plazo al ser literalmente la manera en la que sostienes todo tu cuerpo, ya sea de pie, en movimiento, sentada o acostada. Mejorar tu postura y estar consciente de mantenerla correcta puede evitarte problemas en el futuro y traerte
beneficios que le representarán a tu cuerpo un cuidado desde la raíz.

¿Qué tengo que saber?
Ten en mente que hay dos tipos de postura: la dinámica, que es la manera en la que genera soporte tu cuerpo durante el movimiento (correr, caminar, etc.) y la estática, cuando estás en posiciones sin movimiento (sentada, parada o al dormir).

Para mantener una buena postura es importante que tomes en cuenta la posición de tu columna vertebral y las curvas naturales que se generan en el cuello y la espalda media y baja. Observa la posición de tu cabeza sobre los hombros y la alineación de tus hombros sobre la cadera: son puntos clave para el soporte de tu cuerpo.

¿Por qué es importante la buena postura?
Porque nos ayuda a alinear los huesos y articulaciones para tener un uso adecuado de nuestros músculos. Esto naturalmente evita desgastes que podrían traducirse en artritis y dolores.

Porque ayuda a que los músculos sean más eficientes y haya menor desgaste de energía o fatiga. También ayuda a mantenernos flexibles.

Porque ayuda a evitar lesiones, dolores en cuello, espalda y musculares, además de trastornos a largo plazo.

¿Cómo corrijo mi postura?
Piensa siempre en tu postura en todas las actividades que hagas, desde cómo te sientas a trabajar, hasta cómo caminas, corres y te acuestas. Mientras más mindful seas, mejor.

Para sentarte bien, es importante que siempre tengas ambos pies en el piso y si no alcanzas, que los tengas en el soporte de la silla con los tobillos frente a las rodillas. Evita cruzar las piernas. Evita también estar mucho tiempo en la misma posición, siempre es bueno pararte de vez en cuando para estar en movimiento.

El moverte y mantenerte activa son maneras con las que puedes mejorar tu postura: cualquier ejercicio que fortalezca tu centro es ideal para el movimiento general de tu cuerpo. Prueba las series de ejercicios de bajo impacto del programa #ANSAnywhere para trabajar espalda, abdomen y pelvis para continuar alineando tu postura.

Pararse correctamente suena obvio pero es toda una receta: alinea tu espalda llevando los hombros hacia atrás, no olvides sumir el abdomen y apoyar el peso sobre los metatarsos con los brazos a los costados en posición natural y los pies abiertos a la altura de los hombros.

La buena postura siempre se puede corregir, toma en cuenta que cualquier tipo de problema que llegues a tener tomará un poco más de tiempo, pero la mejor recomendación es que te mantengas consciente de tus movimientos y empieces a distinguir cuáles son las posturas incorrectas para auto-corregirte. Mantenerte al tanto de tu propio cuerpo, la práctica y el
ejercicio irán reemplazando poco a poco los errores, verás que esto a la larga se convertirá en una manera más saludable de andar.